Carlos Nadal

1917 - 1998

Heredero directo de la explosión cromática del fauvismo, su obra es un himno al color puro y a la alegría de vivir mediterránea. Sus lienzos capturan la luz y la atmósfera con una pincelada enérgica que huye de la angustia para celebrar la belleza del pigmento. Es el pintor de la luz eterna y la felicidad capturada mediante una vibrante armonía tonal.

—Obra