Alfonso Albacete

1950

Investiga la frontera entre la realidad observada y la arquitectura del cuadro, convirtiendo el espacio en un campo de análisis analítico y emocional. Sus paisajes e interiores son reflexiones luminosas sobre la construcción de la mirada y la percepción visual del espectador. Es un maestro de la serenidad visual que renueva la tradición con un rigor compositivo impecable.

—Obra