Joan Hernández Pijuan
1931 – 2005
Pintor del paisaje esencial, redujo el campo catalán a una geometría de blancos calcáreos y gestos negros en la que cada trazo respira. Su abstracción atmosférica convierte la línea en memoria: un surco, un ciprés, una flor apenas insinuados sobre superficies de una desnudez meditada. Hizo del vacío un lugar habitable y del silencio pictórico una forma de precisión.